Inaugurada en 1879, es la plaza de toros más antigua de la provincia de Almería y una de las piezas con más antigüedad y solera del patrimonio municipal. Su estilo es netamente neoárabe, como se aprecia en el arco de la puerta principal.
Tras unos años sin festejos, fue restaurada y reinaugurada el 25 de septiembre de 1997.